Cuando se cumplen 75 años desde que la mujer consiguió el derecho a voto en las Cortes españolas, comienzan las reivindicaciones femeninas para conseguir más libertades en todos los ámbitos de vida en nuestro país. Hoy en día, en pleno siglo XXI cada vez es mayor el número de mujeres que emprenden iniciativas empresariales.
En un sector dedicado al arte donde mayoritariamente han predominado los artistas masculinos, también las mujeres han ido ganado terreno, como el caso de Charo Marín una artista que trabaja todo tipo de géneros artísticos. La pintura, la escultura, la fotografía y el diseño de moda y joyas son unas de sus muchas creaciones, todas ellas con un gran toque de personalidad.

La diseñadora expuso en la feria de joyas de Madrid a mitad del pasado mes de Septiembre, una colección diferente, en la que la mezcla de oro plata y muchos colores despertó gran interés entre el público. “La fantasía cuenta mucho en mi trabajo” así resumía la artista de cómo enfocar su arte en el que la versatilidad es uno de sus secretos, de este modo cualquiera de sus joyas pueden convertirse en otro tipo de adornos. Un anillo podrá ser tres diferentes dependiendo de la ocasión o ser utilizado para fines decorativos en cualquier parte del cuerpo como un colgante.
La introducción en el mundo del arte es muy complicada si no hay un respaldo económico sólido detrás como el de un espónsor o entidad empresarial para la que trabajes. Sacar una joya al mercado supone ocupar portadas de revistas, catálogos, una gran inversión de dinero en modelos que porten tus creaciones, desplazamientos y galerías de arte. La realización por lo tanto se dificulta cada vez más, “sin dinero no hay manera” añadió Charo Marín, comprendiendo que muchos jóvenes que surgen en este campo se encuentran con muchas dificultades para introducirse, como lo han hecho todas las mujeres que han intentado a lo largo de la historia comenzar un negocio.
“Para cualquier mujer es muy difícil pero hoy en día las cosas se van facilitando, el concepto de familia cambia y las madres apoyan a sus hijos para que mejoren día a día” de este modo les aconseja que sean independientes sobre todo económicamente, “arriesgándose pero con mucho cuidado”.
Existen muchas empresas dedicadas a la moda y la competencia es muy alta e intensa, sin un apoyo estable es muy difícil funcionar, “hay muchos grandes en el sector que pueden con las pequeñas y medianas empresas”.
Sus últimos diseños en ropa se caracterizan por su espíritu vanguardista ya que como sus joyas, también pueden utilizarse de muchas maneras.
Curiosamente su público objetivo es muy extenso pero son los hombres quienes adquieren las joyas, “no porque vayan ellos a utilizarlas sino como regalo a las mujeres”. Aunque la adquisición de joyas ha ido cambiando a lo largo de los años y ya no se demandan con la misma finalidad, en los tiempos que corren la joya sigue siendo algo bonito que poseer.
Charo Marín muestra una joya diferente, una moda distinta en un mundo en el que la igualdad predomina en el mercado, algo innovador que rompa con los caminos fijados. Una joya en especial con el nombre de “Sofía”, que despertaba la atención de los visitantes en la feria de Madrid se convirtió en la joya por excelencia, puesto que le fue entregada a la Reina Doña Sofía.

Cuando la Constitución española de 1931 aprobaba el derecho a voto de la mujer española todavía quedaban muchas barreras que romper. Hoy muchas de ellas han caído y las mujeres son fundamentales en las economías mundiales.
REPORTAJE PARA EL ROTATIVO
En un sector dedicado al arte donde mayoritariamente han predominado los artistas masculinos, también las mujeres han ido ganado terreno, como el caso de Charo Marín una artista que trabaja todo tipo de géneros artísticos. La pintura, la escultura, la fotografía y el diseño de moda y joyas son unas de sus muchas creaciones, todas ellas con un gran toque de personalidad.

La diseñadora expuso en la feria de joyas de Madrid a mitad del pasado mes de Septiembre, una colección diferente, en la que la mezcla de oro plata y muchos colores despertó gran interés entre el público. “La fantasía cuenta mucho en mi trabajo” así resumía la artista de cómo enfocar su arte en el que la versatilidad es uno de sus secretos, de este modo cualquiera de sus joyas pueden convertirse en otro tipo de adornos. Un anillo podrá ser tres diferentes dependiendo de la ocasión o ser utilizado para fines decorativos en cualquier parte del cuerpo como un colgante.
La introducción en el mundo del arte es muy complicada si no hay un respaldo económico sólido detrás como el de un espónsor o entidad empresarial para la que trabajes. Sacar una joya al mercado supone ocupar portadas de revistas, catálogos, una gran inversión de dinero en modelos que porten tus creaciones, desplazamientos y galerías de arte. La realización por lo tanto se dificulta cada vez más, “sin dinero no hay manera” añadió Charo Marín, comprendiendo que muchos jóvenes que surgen en este campo se encuentran con muchas dificultades para introducirse, como lo han hecho todas las mujeres que han intentado a lo largo de la historia comenzar un negocio.
“Para cualquier mujer es muy difícil pero hoy en día las cosas se van facilitando, el concepto de familia cambia y las madres apoyan a sus hijos para que mejoren día a día” de este modo les aconseja que sean independientes sobre todo económicamente, “arriesgándose pero con mucho cuidado”.
Existen muchas empresas dedicadas a la moda y la competencia es muy alta e intensa, sin un apoyo estable es muy difícil funcionar, “hay muchos grandes en el sector que pueden con las pequeñas y medianas empresas”.
Sus últimos diseños en ropa se caracterizan por su espíritu vanguardista ya que como sus joyas, también pueden utilizarse de muchas maneras.
Curiosamente su público objetivo es muy extenso pero son los hombres quienes adquieren las joyas, “no porque vayan ellos a utilizarlas sino como regalo a las mujeres”. Aunque la adquisición de joyas ha ido cambiando a lo largo de los años y ya no se demandan con la misma finalidad, en los tiempos que corren la joya sigue siendo algo bonito que poseer.
Charo Marín muestra una joya diferente, una moda distinta en un mundo en el que la igualdad predomina en el mercado, algo innovador que rompa con los caminos fijados. Una joya en especial con el nombre de “Sofía”, que despertaba la atención de los visitantes en la feria de Madrid se convirtió en la joya por excelencia, puesto que le fue entregada a la Reina Doña Sofía.

Cuando la Constitución española de 1931 aprobaba el derecho a voto de la mujer española todavía quedaban muchas barreras que romper. Hoy muchas de ellas han caído y las mujeres son fundamentales en las economías mundiales.
REPORTAJE PARA EL ROTATIVO

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